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Patrick D'appollonio http://www.dappollonio.us Blog Personal de un Emprendedor Web Sun, 12 Feb 2012 21:57:32 +0000 en hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.3.1 Tipos de Hosting, explicado “for dummies” http://www.dappollonio.us/tipos-de-hosting-explicado-for-dummies.html http://www.dappollonio.us/tipos-de-hosting-explicado-for-dummies.html#comments Wed, 21 Sep 2011 03:13:52 +0000 Patrick D'appollonio http://www.dappollonio.us/?p=34 Continue reading ]]> Hace algunos minutos una interesante pregunta llegó a mi Twitter preguntándome por hosting, cosa práctica, puesto que toda la gente que quiere tener una web necesita hospedarla en alguna parte. Es por eso que me decidí a publicar una nota explicando los tipos de hostings que existen en la actualidad totalmente a huevo —explicado con papas y manzanas, como decimos en Chile— para que tenga una idea enorme.

Centro de Datos de Hostgator

De más está decir que todo lo aquí expresado es basado en conocimientos y la experiencia personal —llevo más de 8 años en el marco web, sobre todo en el hosting y alojo sitios de alta cantidad de usuarios, como también de baja— y además no puede ser la totalidad de hostings existentes —puesto que algunas compañías deciden “poner nombre” a tipos de hostings especiales, que en la práctica, no tienen nada especial más que el nombre, véase “hybrid” más abajo— así que lo dejo a criterio del lector.

Aviso: Nota consistente en más de 4.000 palabras. Muy extensa. Recomendado leer con tiempo y dedicación.

Hosting Compartido o Shared Hosting

Gente apretadaEs el hosting más común y el más usado en la actualidad puesto que es muy barato —en algunos casos, mientras que en otro es carísimo— en las empresas que lo ofrecen a grandes escalas. Generalmente se cobran cada año o cada dos años, aunque se pueden pedir formas de pago especiales —como mes a mes, semestre a semestre, trimestre a trimestre y siga aquí agregando divisiones del año—.

La mayor parte de las empresas de hosting “respetables” —ojo, puedo usar el término “respetable” aún cuando la empresa no sea tan recomendable— ofrecen todos sus servicios “ilimitados” como tráfico ilimitado y almacenamiento ilimitado aunque, en la práctica, esto no es del todo cierto, siendo la realidad como “tráfico no medido” y “almacenamiento no medido”. Esto, porque no se preocupan por cuánta cantidad gastes ya que pueden “acomodarte” en algún lugar que sea capaz de soportarlo. Además puedes hospedar un sinnúmero de dominios y subdominios, administrar cuentas de correo y un gran etcétera.

Ahora, ¿qué debes saber de un hosting compartido? Que, como su nombre lo dice, es compartido. Generalmente las empresas que venden “shared hosting” tienen grandes equipos —como ordenadores con 16 GB de RAM o más, procesadores super-hiper-monstruosos, discos duros de más de un terabyte por parte baja, y otro gran etcétera— y deciden poner en un sólo ordenador a unos 2.000 a 3.000 usuarios —sí, son 3.000 personas que utilizan un mismo servidor en común— en los casos más amplios, mientras que en lo normal puedes toparte con unos 300 usuarios en tu propio servidor a groso modo.

Como te ofrecen algo “ilimitado”, si el disco duro de ese ordenador —que, dije, es de un terabyte— se llena y tú no puedes meter más cosas, es simple… Te mueven a otro servidor que sí tenga espacio. En teoría, casi un 75% de todos los clientes de una empresa de hosting nunca usan más allá de 10 GB —y eso con suerte!— de almacenamiento y por ende, el tráfico también es poco, por lo que, el tráfico y el disco duro que les sobra se lo entregan a otro cliente como tú.

Esto de “compartir casa” tiene sus pros y sus contras. El pro más notorio es el precio, imagínalo como viajar una gran distancia en Taxi donde tú y seis amigos más —sí, en el mismo taxi— comparten en partes iguales el pagoSe hace más barato y, en el caso del hosting, es muchísimo más barato. Por su parte, tiene, a mi gusto, más contras que pros…

Primero está en que compartes la casa de tu sitio web con varias personas más y eso tiene sus consecuencias. Explicándolo “for dummies” podemos decir que el hosting es la casa de tu web e imagina compartirla con 300 personas que ni siquiera conoces, no sabes qué negocios hacen y sólo les conoces de nombre. Existen malos “vecinos” o compañeros de casa que pueden hacer algunas acciones ilegales, como enviar SPAM al correo electrónico o hacer estafas, de las cuales, las empresas afectadas guardan “la dirección” —dirección IP para los lectores más técnicos— de la casa de quien hace las estafas y la bloquean permanentemente y no sólo eso, sino que también le dicen a otras empresas que hagan lo mismo y… ¡Adivina qué! Sí, es TÚ casa la que fue “marcada” como estafadora.

Otro contra es que no tienes control sobre el equipo —PC— en el que estás. Si por esas cosas de la vida algún malintencionado lo apagara —aunque no sucede por seriedad de las empresas— entonces… ¿Cómo lo encenderías de nuevo? Que un sitio web esté caído termina afectando a sus usuarios.

Linux también se "cuelga"Otro contra realmente complejo y que tiene que ver con el anterior es que si alguno de tus vecinos que viven en tu misma casa se pone a realizar experimentos con su sitio web y, por esas cosas de la vida, termina jodiendo todo el servidor y éste se vuelve lento —¡a que sabías que los PCs se pueden pegar!— o simplemente no responde… ¡Adivina qué, de nuevo! Sí, tu sitio web también irá lento, por lo que nuevamente tendrás que arreglártelas para que, o reinicien el servidor, o te cambies de casa.

Un contra que “debes” saber es que, además, el equipo en el que estás no es tuyo y por ende no tienes libertad de agregar o eliminar cosas, así como de reconfigurar algunas y, es más, en el mayor de los casos, algunas funciones comunes de los sitios web vienen “capadas” y deberás pedirlas a la empresa si es que es posible que las activen —que puede ser tanto como que no puede ser, todo depende— aunque en lo más seguro es que recibas un no por respuesta, porque estás comprando algo prefabricado e igual para todos. Seguramente, te dirán que si quieres características extra, deberás pagar por esos extras. Negocio es negocio.

Finalmente, el punto más complejo es que, aunque tienes transferencia ilimitada o almacenamiento ilimitado, lo que no tienes ilimitado es la capacidad de “pensar” de tu servidor. En palabras simples, si tu web hace trabajos muy difíciles o complejos para los ordenadores —como visitar un 100 veces Google.com con cada F5 que le des al navegador o trabajos similares— y comienzas a afectar al resto de los vecinos que comparten la misma casa, entonces de seguro en segundos recibirás un mensaje de tu proveedor de hosting diciéndote gentilmente que busques una nueva casa —servidor— más grande —y, de seguro, te recomendará seguramente las casas más complejas que ellos tienen y que cuestan mucho más caro de lo normal, aunque te ayudarán con la mudanza —sí, los sitios web también se mudan— y con la configuración inicial. ¿Cuándo puede pasar esto de que tu web comience a pensar mucho y comience a estresar la CPU —el cerebro del computador en el que te alojas— al punto de que te digan que te vayas? Simple: cuando tu sitio web comienza a ser popular. Cuando eso sucede, la “casa” necesita de más elementos para soportar todos tus usuarios y, como hay tantos otros sitios web pidiendo lo mismo, entonces en algún momento colapsará.

Todo esto tiene tres soluciones: puedes cambiarte de casa dentro de la misma empresa a una casa —servidor— que no tenga tantos usuarios o que no estén haciendo payasadas o estafas o donde no hagan pruebas raras —generalmente son servidores instalados recientemente que, como son nuevos, nadie los usa— siendo una opción lógica mientras que si se trata de que tu servidor se colgó o se volvió incapaz de responder —recuerda que, como el servidor no es tuyo, no podrás “reiniciarlo” como cualquier PC— claramente puedes escribirle a quienes serán desde ahora en adelante tus mejores amigos: el soporte técnico de tu empresa de hosting, tipos que son capaces de responder —idealmente de manera rápida, digamos, 2 minutos, aunque esto nunca sucede en la realidad— y resolver casi todos los problemas por los que estás pagando para que nunca sucedan, aunque habrás perdido minutos de tu tiempo como algunos pelos de la cabeza al ver que tu web no carga, y además eso no es todo, imagina si dije que la empresa tiene unos 8.000 clientes o más y sólo 12 técnicos de soporte y un 10% de sus clientes están pidiendo ayuda, entonces dejo a tu imaginación decidir qué es lo que pasará.

La tercera solución es pasar a un nivel de hosting más avanzado como los que vienen más abajo, así que… Sigue leyendo! Y, por cierto, lo de sobrevender hosting y meter tantos usuarios como sea posible en un sitio web, aunque no es ético, es de lo más común y se llama overselling. Por otra parte, si estás en un hosting compartido y quieres saber quiénes son tus vecinos, entonces entra a este enlace.

Servidores privados virtuales o Virtual Private Server (VPS)

VPS: Virtual Private ServerEste es el segundo punto en la escala de tu sitio web y es un tanto similar al anterior, aunque hay algo que los diferencia enormemente. Es igual porque aún se siguen metiendo en un mismo computador a varios clientes, aunque esta vez en menor cantidad —¡y mucha menor cantidad!— siendo entre 3 a 10-15 clientes por PC—.

Ahora, te preguntarás, aparte de eso, ¿qué tiene de nuevo? Muy simple: Virtualización. Si eres un recién llegado, estimado webmaster, seguramente habrás oído el término pero no tengas idea de qué se trata y, como lo explicamos a huevo, lo entenderás… Imagina el computador desde el que estás leyendo esta nota. La virtualización significa que lo que harán es que con programas especiales, ese computador se subdivida en 3 a 10-15 computadores dentro de ese mismo computador y, ¿sabes qué es lo mejor? que cada computador tiene sus propias características especiales tal cual como si fueran uno independiente: puedes reiniciarlo, apagarlo, cambiarle el sistema operativo, reinstalarlo, borrarlo por completo, desconectarlo de internet, y agrega aquí un tercer gran etcétera.

Un VPS es en sí un ordenador más pequeño dentro de otro más grande. El más pequeño es un ordenador “falso” o “virtualizado” —de “virtual”— pero puedes hacer con el todo lo que quieras —y esto en el mayor de los casos, porque conozco algunas empresas que no te venden un VPS real—. Eso sí, sigue teniendo en mente de que siguen habiendo en el ordenador real otros cuantos usuarios más aparte de ti.

Lo positivo en la mayoría de los VPS es que son escalables —no, no son grandes ni podrás ponerles una soga y escalarlos, hablo de otro escalado—. Esto quiere decir que, por ejemplo, si en una de esas tu web se vuelve “popular” en un determinado momento —piénsalo como que compraste un anuncio publicitario en TV y en ese minuto todos esos televidentes se volcaron a ver tu web, mientras que cuando eso haya pasado volverás a la cantidad normal de visitantes— podrás pedir que “aumenten” en ese determinado momento un recurso del servidor, como más “cabeza” para pensar —CPU y RAM, para los expertos—. Aunque esta escalabilidad no todos los proveedores de hosting la ofrecen, existe en la mayoría de los casos.

Otro detalle que debes sumar es que ya puedes irte olvidando de la farsa de “almacenamiento ilimitado” y “ancho de banda ilimitado” —de nuevo, no existe lo ilimitado, lo correcto es decir “no medido”— puesto que como estás comprando un “servidor virtual” tendrás características como cualquier computador, por ejemplo: 100 GB de Disco Duro, 256 Megas de RAM, conexión a internet con una transferencia mensual de 10 GB, y siga agregando en este etcétera.

Un gran detalle cuando hablamos de VPS es el precio: si antes pagabas 45 dólares a 75 dólares al año, ahora fácilmente podrás pagar eso en un mes —sí, un mes—, por lo que el cambio es enorme, sobre todo para esa tarjeta de crédito internacional que usarás para pagar.

Eso sí, pasar del shared hosting a un VPS es algo realmente normal. Generalmente, al “mudarte a un VPS” es señal de que tu web está por buen camino, ha crecido suficiente y, en teoría, debería “pagar por sí sola” el servidor VPS que estás arrendando. Además es común que al cambiarte de shared hosting a VPS también te cambies de empresa —y ojo que no sólo es bueno, sino también sano—.

OpenVZ y Xen, dos herramientas de virtualizaciónEntre otras características de un VPS, además de que tienes control total sobre el equipo, puedes reinstalar, desinstalar e instalar software a gusto, así también como apagar y/o reiniciar el ordenador. Además, si te dicen que te entregarán 640 MB de RAM, podrás usar sólo eso —aunque en la actualidad algunas empresas ofrecen una RAM base y una RAM “burstable” o alcanzable como límite que está disponible sólo cuando está libre de uso, como por ejemplo, 640 MB de RAM Base o asegurada y 1 GB de RAM Burst— y ninguno de los otros pocos clientes podrán usar más de la que disponen, por lo que es muy difícil que el servidor se caiga o se “bloquee”.

Una cosa importantísima que debes saber de ahora en adelante es que siempre existirán dos tipos de servidores: administrados o “managed” y no administrados o “unmanaged”. El primero tiene un costo adicional para ti, pero significa que pagarás un extra para que, prácticamente, cualquier problema que tengas en tu servidor lo deba solucionar la empresa que ofrece los servicios sin costo extra más que el servicio “managed” que pagaste, mientras que en el “unmanaged” te las tendrás que arreglar por ti mismo para resolver cualquier problema, pudiendo ser de cualquier índole —desde un programa mal instalado hasta, incluso, que el disco duro o la RAM de tu PC se queme—. Existe un punto medio que las empresas llaman “semi-managed” donde ofrecen servicios como una preconfiguración inicial del servidor —es decir, que te lo dejan listo para usar, sin entrar en odiosas configuraciones—, “hardening” —tecnicismo que significa que harán una configuración inicial un tanto segura para que los hackers no tiren abajo tu web minutos después de haberla y/o soporte prioritario —que estarán ahí más rápido para ti que para el resto de los clientes, aunque es altamente relativo—.

Cuando tu web sigue siendo popular —por cierto, ¡felicidades! has creado una web-monstruo— entonces debes pasar a un nivel superior.

Dedicado Virtual Híbrido o Hybrid VPS

VPSEste es un nivel un tanto superior y sólo algunas compañías lo ofrecen. Es un término que “inventó” como medida de marketing una conocida empresa de hosting —que, por cierto, tiene muy buenos VPS— y no es más que un VPS sólo que con 2 a 5 usuarios por servidor y con características de hardware un tanto más altas que un VPS normal —que en algunas compañías sólo tienen hasta 1 GB de RAM, mientras que un VPS Híbrido puede tener hasta 4 GB— pero que obviamente tendrán su costo extra para el bolsillo del que compra.

No sólo eso, sino que además ofrecen algunas tecnologías extra que ayudan a mantener correctamente dichos servidores y que son bastante útiles como remote reboot —quizás dirás no entender ni jota qué es eso, pero en palabras sencillas, es un “sitio web” que te permite reiniciar a diestra y siniestra y cuantas veces quieras tu servidor híbrido— y algunos addons —complementos o “extras” al servicio que te facilitarán la vida o el manejo de tu servidor—.

Además de que hay menos clientes en cada server y que tienen capacidades más complejas que los VPS tradicionales, no dejan de ser un VPS de tomo y lomo.

Servidor Dedicado o Dedicated Server

Para algunos, el final de la línea del hosting. Para otros, sólo el comienzo. Los servidores dedicados, como su nombre lo dicen, no tienen a nadie más que a ti dentro y están a tu entera disposición… ¿Quieres tenerlos 5 semanas apagados? Adelante, nadie te dirá nada. ¿Quieres estropearlo? Adelante! Es todo tuyo. En sí, en un servidor dedicado puedes hacer y deshacer lo que quieras. Es un computador REAL que sirve de alojamiento a tu sitio web —pudiendo ser perfectamente uno o varios, aunque sólo tuyos o de amigos y conocidos— aunque no como un ordenador común, sino que en el común de los casos se trata de un computador plano y muy delgado que se monta dentro de un rack junto con otros servidores —sí, otros ordenadores de otros clientes que no tienen ninguna relación más contigo que estar cerca porque están dentro de la misma empresa— o también puede ser una torre de ordenador convencional —como los ordenadores de escritorio, observa la primera imagen de esta nota— claro que sin pantalla, mouse, teclado, tarjeta de vídeo, y todo el hardware innecesario, sino que, esencialmente, una tarjeta de red, RAM, un procesador y una tarjeta de red que lo conecta a internet.

Servidor Dedicado

En un servidor dedicado, por ejemplo, puedes montar tu propio VPS y vender como si fueras una empresa de hosting o ofrecer “shared hosting” instalando alguna solución —algún programa— que lo permita hacer —en el caso de los VPS tienes programas como OpenVZ, VMWare, Virtuozzo o Xen, mientras que para el “shared hosting” basta con instalar Apache o alguna aplicación para servidores web con soporte de múltiples usuarios—. Las posibilidades son infinitas.

En algunos casos, además, la empresa que te arrienda uno de sus ordenadores te permite tener una solución escalable —nuevamente, no de escalarlo con cuerda para llegar a la cima— que te permita aumentar la RAM, el procesador, agregar uno o más discos duros o, quizás, una nueva tarjeta de red donde el límite sólo estará en el chasis que monta toda esa parafernalia —en palabras simples, podrás aumentar, por ejemplo, el procesador, sólo si el espacio donde se conecta tiene el mismo conector del procesador que quieres instalar, ya que no todos los procesadores son iguales o tienen la misma conexión—.

Los servidores dedicados son de todo tipo y no debes confundirte: en mi experiencia, un VPS con 1 GB de RAM y un procesador de doble núcleo es mucho más lento que un dedicado de iguales características puesto que la virtualización del VPS también resta un poco de “capacidad” —y dicho sea de paso, ¿notaste que ya entiendes toda una frase técnica de hosting leyendo la frase anterior? ¡te felicito!—. Además, hay tanto baratos como costosos. Aquí es como ir a las tiendas y “vitrinear” como decimos los Chilenos, es decir, buscar la mejor relación precio-calidad en las empresas que los ofrecen. Te encontrarás con diferencias de precio enormes, así que te aconsejo encarecidamente vitrinear bastante.

Managed ServerAquí también existen del tipo “managed”, “unmanaged” y “semi-managed”, siendo además altos alteradores de precio. En algunas empresas, agregar el servicio de “managed” puede suponer un aumento hasta del 200% del valor del servidor contratado, por lo que sale mejor, en muchos casos, contratar el servicio, por única vez, de alguien que sepa, que configure las cosas y luego se olvide del tema y cuando tengas problemas llamarle de nuevo. Eso o aprendes todo lo de servidores por ti mismo y te unes a la tropa de sysadmins —administradores de sistemas—.

Lo que debes saber, además, es que algunas empresas exigen y otras ofrecen un valor extra en el momento que contratas un dedicado. Esto lo llaman “Setup”, que sería el montaje y configuración inicial. En teoría, si te cobran un setup al principio, el precio total mes a mes debería bajar notoriamente.

El único gran contra es que el equipo que estás arrendando no es tuyo. Además no se permite comprar para vender de nuevo en muchas de las empresas que ofrecen servidores dedicados —reventa o “reselling” como dicen los gringos— aunque algunos dicen que pueden revender siempre y cuando la empresa no se entere que, en todo caso, no tendría porqué enterarse. Por lo demás, si quieres un servidor tuyo y sólo tuyo, sigue leyendo…

Ubicación, Colocación, “colo” o Colocation

Aunque el nombre de este tipo de hosting no es del todo un estándar —muchos suelen llamarle como quieren—, es uno de los pasos de hosting más poderosos y baratos que existen —esto último a largo plazo—. Súper simple: tú compras el computador que requieres o el servidor y luego le pides a una empresa un espacio donde ubicarlo, pudiendo ser cerca tuyo, como también lejos, además pagando un extra muy básico por la electricidad consumida y la conexión a internet y, por supuesto, un céntimo por el espacio gastado y los técnicos, en caso de que los necesites.

En principio, el costo inicial es alto, puesto que debes comprar un ordenador completo. Luego, te olvidas de seguir pagando el precio del equipo y te preocupas de pagar sólo electricidad, internet y la ubicación, lo que baja bastante el precio.

Aquí el ordenador es 100% tuyo y sí puedes revenderlo, romperlo, quebrarlo, quemarlo, etcétera. Tanto en el caso de los VPS, como los Dedicados y la Colocación, la ubicación física —geográfica— y el entorno en el que el equipo está influyen de sobremanera. Esto porque un ordenador debe estar en condiciones ambientales óptimas para trabajar, esto es, una temperatura apta, un sistema de refrigeración bueno, y un flujo de energía constante, sin altibajos… No es la idea que tu equipo se queme a la primera fluctuación de electricidad.

Datacenter de Google... Sí, de Google

Para todo eso, las empresas disponen —y sobre todo en la colocación— de unos grandes centros llamados “datacenters” —o centros de datos, como quieras llamarles— que están realizados conforme a las normas de seguridad que los servicios de alojamiento web o “hosting” requieren. Puedes ver uno de los datacenters de Google en la imagen superior. Generalmente siguen normas de calidad y medioambientales. Existen algunos datacenters, incluso, que funcionan bajo “energías renovables”, obteniendo energía solar, del mar —sí, hay datacenters cerca del mar o en el mismo mar— o que tienen sistemas de refrigeración de puta madre —perdonando la expresión— o que modifican el hardware de sus servidores para que consuman menos y que limiten las emanaciones de contaminantes al mínimo —sí, aunque no lo creas, un datacenter libera contaminantes altísimos, tal cual como un automóvil, a la atmósfera—.

¿Ventajas? Todas las anteriores. La desventaja más amplia es que si ubicas el servidor lejano a tu ubicación y algo pasa, no podrás ir corriendo a solucionarlo. Lo mejor es contratar a alguien que lo haga. Por lo demás, la empresa que te hospeda no es responsable en ningún minuto de lo que le pueda pasar a tu servidor. Ellos siempre ofrecerán las condiciones óptimas para que nada le suceda a tu servidor.

Cloud Hosting (Cloud Compartido, Cloud VPS)

Cloud HostingEste, a mi criterio, es el final de la línea del hosting. Cloud Computing —o computación en la nube— ha llegado para quedarse. El cloud computing podría ser similar a lo que, en su tiempo y hasta ahora es el clustering. Contrario a lo que sucedía con el hosting compartido donde un equipo hospedaba a 300 clientes, aquí es totalmente al revés: 300 servidores hospedan un equipo o una cuenta. Sí, no estoy loco. El cloud computing no es más que miles de máquinas distribuidas en el mundo y que en conjunto hacen una gran cabeza que puede venderse como una por partes.

Así, por ejemplo, si contratas un cloud VPS, en teoría no deberías tener ningún problema si tu web se vuelve más famosa que la portada de Google algún día, puesto que toda esa nube —a la nube le llamamos a aquellos cientos de miles de computadores trabajando como uno solo— estará disponible para que tú la uses —eso si puedes pagar el extra, claro—.

Podrás pensar que es algo carísimo, puesto que si arrendar un sólo equipo era costoso, arrendar 300 podría ser tu perdición. La verdad no es tan así. En casos puntuales y en sitios de alto tráfico, el cloud hosting reduce entre un 50% a un 80% el costo del hosting en el mejor de los casos y evita en las empresas que mantienen la nube que tengan equipos sin uso o “inútiles” en su empresa, sólo gastando electricidad.

Amazon, por ejemplo, tiene miles de servidores en 5 ó 6 ubicaciones del planeta, pero no los usa todos en su sitio web, por lo que el resto de los equipos que no usa los combina como uno solo y los arrienda. Además, si se trata de un VPS, tienes todas las ventajas de un servidor dedicado virtual —y no podría ser servidor dedicado sin el “virtual” puesto que está más que claro que se deben virtualizar las cosas en la nube— con todas las de la ley.

En el caso del cloud hosting es la única solución viable para sitios web de alto tráfico que, caso contrario, deberían arrendar cientos de servidores dedicados no virtuales para poder soportar la carga que significa tener esos sitios en línea.

Consideraciones finales

Para los casos más prácticos, siempre es recomendable comenzar desde la base e ir escalando conforme se necesite, puesto que es innecesario y un gasto estúpido el lanzarse a comprar lo más grande porque “crecerá” en unos meses, a menos que tengas claro que has inventado el siguiente Facebook.

Otro punto es que mucha gente llega preguntándome, por ejemplo, qué servidor es bueno si tengo 1.000, 2.000, 5.000, 10.000 o más visitas y la verdad es una pregunta sin salida, puesto que en sí todos los sitios son diferentes —no hay dos sitios iguales en el mundo, ¿o sí?— y por ende, todos requieren de características diferentes. Probablemente yo pueda tener 100 mil visitas únicas diarias y mi servidor pueda ser uno pequeño pasando a mediano, pero no significa que otra web con la misma cantidad de visitas podrá mantenerse en el mismo servidor y esto es principalmente porque cada web “pesa” de manera diferente para el equipo y el “cerebro” del servidor. Una web que procese vídeos requerirá sin duda de mucha más capacidad de proceso que una web que muestra imágenes en GIF, aún cuando ambas tengan la misma cantidad de visitas y la misma cantidad de páginas dentro.

Finalmente, el comprar o arrendar hosting es simplemente prueba y error. Depende mucho la ubicación en la que tu servidor esté —y en este último caso recomiendo encarecidamente buscar hosting en lugares como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia o España que en tu país natal, puesto que dichos países llevan años en el negocio del hosting y te ofrecerán por un precio mucho más accesible mejores características. Contáctame si quieres que te compruebe lo antes mencionado.

Por lo demás, si necesitas asesoría o la nota te ha dejado alguna duda, puedes encontrarme en Twitter y Google Plus y hacer las consultas pertinentes. Si algo no se entendió de la nota, repórtalo en los comentarios. No sólo me ayudas a que el texto sea más entendible, sino que también a futuros lectores que de seguro les orientará, al igual que a ti.

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De teléfonos móviles, Google y Android http://www.dappollonio.us/de-telefonos-moviles-google-y-android.html http://www.dappollonio.us/de-telefonos-moviles-google-y-android.html#comments Tue, 31 May 2011 05:57:15 +0000 Patrick D'appollonio http://www.dappollonio.us/?p=21 Continue reading ]]> No es una novedad para muchos de mis conocidos que me encantan los gadgets y muchos me podrán tachar de “fan” de todos los productos y servicios de Google, y no ha sido muy diferente con las últimas aplicaciones y tecnologías del megabuscador. Una de esas cosas que me encantan son los teléfonos y tablets y, más especialmente, Android.

Me gusta Android porque es un sistema operativo móvil -es decir, no sólo para teléfonos, sino también para tablets- totalmente versátil y útil. Algunas veces lo llego a comparar con Windows en el sentido de que es muy fácil pasar de una versión de Android a otra, sólo falta entender un poco el inglés y ponerse a buscar en los astros de XDA Developers para encontrar soluciones.

Me animé a escribir esta nota por un tweet que recibí de mi colega Sander Martínez, conocido en Twitte como Therius24, quien me comentaba que había escuchado de una compañía de telefonía, Movistar, que promovían al Nexus S como el primer teléfono de Google, cosa que es una total falsedad.

Google lanzó Android luego de comprar una empresa que producía la base de este sistema operativo -Google siempre compra buenas cosas- y lo puso a mejorar a tal punto que ahora es un monstruo. Por aquellos entonces ya existía el iPhone con sus cualidades inigualables por otro móvil, pero Google supo sopesar a iPhone lanzando un sistema operativo para móviles que crecería con el tiempo, porque tenía ideas claras que Vic Gundotra, Senior Vicepresident de Google, comentó en el evento de Google, llamado “Google I/O” en el 2010. Vean este vídeo donde Vic habla de su primer día en Google y, específicamente, en Android (minuto 1:03) y allí comenta dos puntos que Andy Rubin le indicó de porqué Google estaba interesado en crear un sistema operativo móvil.

Pinche aquí para ver el vídeo

Cito:

And he [Andy Rubin] argued that if Google did not act, we faced a Draconian future, a future where one man, one company, one device, one carrier would be our only choice. That’s a future we don’t want.

Y el [Andy Rubin] indicó que si Google no actuaba, enfrentaríamos un futuro draconiano, un futuro donde un hombre (Steve Jobs, de Apple), una compañía (Apple), un dispositivo (el iPhone), una operadora serían nuestra única opción. Ese es un futuro que no queremos.

Por mi posición bajo el buque insignia Marlex Systems, me ha tocado seguir muy de cerca todo lo que tiene que ver con iPhone y Android. Recuerdo que uno de los primeros móviles que mayor auge tuvo en aquellos días que se comenzaba a hablar de Android fue el HTC G1. Para quienes no conozcan a HTC, apúntenlo, que es un nombre que está dando que hablar. Se trata de una compañía taiwanesa que, a mi gusto, crea los mejores hardwares para teléfonos móviles inteligentes. Comenzó con Windows Mobile, donde creó una especie de “escritorio de Windows” llamada HTC Sense -o Vanila, por su nombre en clave-. Sense llegó a ser muy popular más que nada por la utilidad -habían accesos directos realmente útiles en el- y su belleza, con algunos elementos delicadamente diseñados, como los efectos del clima.

Google contactó a HTC en aquellos días para lanzar un primer teléfono con una versión muy verde de Android -un “beta” como siempre gusta Google de llamar a sus inventos- y el resultado fue el HTC G1. Muchos medios en internet lo llamaron “the Google Phone” o el teléfono de Google, a lo que Google tuvo que salir al paso diciendo que no se trataba de un teléfono de ellos, sino que sólo el sistema operativo formaba parte de Google, mientras que el resto era de HTC.

Borradores del próximo teléfono de GoogleEsto hizo que muchos medios pusieran el ojo en el naciente SO Android y esperaran un teléfono manufacturado por Google. Al menos esa era la idea. Entre septiembre y diciembre de 2009, muchos medios comenzaron a hablar de una noticia que Google estaría pronto a lanzar su propio teléfono con Android, que incluiría características realmente avanzadas para lo que se podía esperar en aquel entonces. HTC ya había lanzado algunos teléfonos -no muy buenos en hardware- por aquellos entonces y el 12 de Diciembre de 2009, Google comentaba de manera oficial que estaba probando un teléfono, el primer teléfono de Google hecho desde el borrador por la mismísima compañía y manufacturado por HTC, pero con el control de calidad de Google. Como los medios no conocían su nombre, simplemente le llamaron el “GPhone” haciendo referencia al iPhone de la competencia, pero en Google.

Tal fue el revuelo, que Google lanzó oficialmente a la venta su primer teléfono, el Google Nexus One, el 5 de Enero de 2010 mediante la compañía estadounidense T-Mobile. Fue tan así, incluso, que se vendieron una buena cantidad de teléfonos, pero no logró opacar las ventas de iPhone -es que la gente compra cada tontera!- aún cuando las características de hardware entre el iPhone y el teléfono de Google, el Nexus One, eran de enorme diferencia. El Nexus One era el primer teléfono con contar con procesador de 1 Ghz y estaba hecho para desarrolladores -como una idea de fomentar las ventas y la producción de aplicaciones para Android- además de tener un diseño bien cuidado de un sólo cuerpo -unibody-.

Pinche aquí para ver el vídeo

El cuidado que tuvo Google fue tal que entregó una url desde su propia web principal -en aquellos entonces google.com/phone (ahora muestra una web con teléfonos con Android)- para acceder a ver el teléfono. Incluso habían vídeos de los controles de calidad que Google y HTC realizaban, como hacer rebotar el teléfono contra el suelo para ver si resistía. Lamentablemente, el recomendar la venta a desarrolladores limitó la cantidad de equipos vendidos, lo que hizo que no hubieran muchos beneficios y por consiguiente, no mejoraran las ventas.

Sumado a eso está que como el productor era HTC, este no contaba con los permisos para distribuir su teléfono en no más que unos 9 países del globo, lo que limitaba aún más la venta. El Nexus One fue una realidad en determinados países donde HTC podría venderlos gracias a un acuerdo con Microsoft que ahora permite que este último gane aproximadamente 5 dólares por teléfono HTC con Android que se vendiera.

Aún así, las ventas de Android hicieron subir los beneficios de HTC -aún en su limitado mercado- a números realmente asombrosos, a tal punto de cortar la producción de Windows Mobile y mantenerse sólo en Android. No fue el único: Motorola, una empresa destinada a morir por aquellos días, hizo su movida más exigente, pasándose a Android y creando el Motorola Droid, un teléfono que hizo resurgir a la compañía de entre las cenizas, con una agresiva campaña contra el iPhone llamada “Droid Does”.

Pero también llegaron otras empresas, entre ellas la conocida Samsung. Comenzó a manufacturar teléfonos “powered by Google” que utilizaban Android y su mejor apuesta fue el Samsung Galaxy S, que se vendió como el pan caliente porque Samsung ya contaba con suficiente mercado a nivel mundial que logró hacer llegar su móvil hasta donde otros no habrían podido. El éxito del Samsung Galaxy S fue tal que hizo toda una familia de teléfonos Galaxys: unos más grandes, otros más chicos y con diferentes características.

Google entonces puso el ojo en este nuevo actor que entraba a escena y decidió anunciar el 15 de Diciembre de 2010 en el evento Web 2.0 Summit, que estaba haciendo un partnership con Samsung para lanzar el sucesor del Nexus One, el Google Nexus S utilizando algunas características de hardware calcadas del Samsung Galaxy S, pero con un añadido: un chip de comunicaciones NFC que ya se está hablando de ellos pero que no es motivo de esta nota.

Es el Nexus S hasta el momento, el segundo teléfono de Google manufacturado por una empresa externa -y es totalmente comprensible que Google manufacture con empresas externas, puesto que Google no se dedica a producir teléfonos, sino software-. Hasta el momento, mientras muchas compañías podrán decir que los teléfonos con Android son “powered by Google”, lo que dicen en realidad es que es el sistema operativo el hecho por Google, pero no el teléfono.

Google Nexus S en MovistarRecapitulando: El primer teléfono de Google o “Google Phone” es el Nexus One. El segundo es el Nexus S. No existen otros teléfonos, tengan Android o no, que Google haya declarado como suyos. Puedo hablar de primera fuente, porque fui uno de los primeros en manejar un Nexus One en Chile con Android, el primer Google Phone y en la actualidad he seguido tan de cerca el tema de Android que ya manejo una buena cantidad del SO y ahora cuento con una de las pocas tablets con Android 3 Honeycomb que existen en Chile en la actualidad: La Motorola Xoom.

Si tienes dudas respecto del tema o necesitas explicaciones en extenso, no tengas miedo en dejar el comentario, que responderé con gusto. Y espero que esta nota esclarezca a mi amigo Sander, con las publicidades de doble sentido de Movistar en Chile, que pueden ver en la imagen azul del costado (click para ampliar).

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La idea tras el “¿acumula puntos con su RUT?” http://www.dappollonio.us/acumular-puntos-rut.html http://www.dappollonio.us/acumular-puntos-rut.html#comments Wed, 05 Jan 2011 04:29:56 +0000 Patrick D'appollonio http://www.dappollonio.us/?p=14 Continue reading ]]> Pongámonos en este caso: vas de camino a una farmacia, o a un supermercado de una cadena nacional y cuando pasas por caja, la gentil cajera que poco o nada sabe del asunto te pregunta: “¿Acumula puntos?, ¿Cuál es su RUT?”. ¿Cuál será la idea a través de esto? Muy simple: Información.

Como dice una vieja frase: la información es poder. Y las multinacionales y grandes empresas lo saben muy bien. Conocer tendencias, información, detalle… Todo lo que suponga una buena venta significa mucho para ellos. ¿Y los descuentos? Aunque no lo crea, suponen beneficios para la empresa, aún cuando baja los precios, puesto que elimina mercadería que está gastando espacio en su bodega y que podrían servir para poner allí mercadería que se vende en mayor cantidad. Y no todo el tiempo se vende una mercadería a una razón fija.

Conocer estas tendencias es útil para saber qué vender y cómo venderlo. Pongo un ejemplo que me comentó un profesor hace algún tiempo. En un país del que no recuerdo su nombre, un conocido supermercado hizo un estudio en el que encontró que los viernes se vendía una buena cantidad de Cerveza y Pañales después de las 7 de la tarde. Más aún, agregando un poco más de datos, notaron que el mayor porcentaje de personas que realizaba esta compra dual eran hombres. Por lo mismo, decidió durante unos meses probar poniendo la cerveza en una esquina del supermercado y en la otra totalmente opuesta los pañales para bebés.

Con ello, los hombres al entrar tomaban el carrito y se iban a las cervezas, en una punta del supermercado, tomando, por supuesto como cualquier otro consumista, todo lo que le interesara a su paso. Peor aún… Cuando preguntaban dónde estaban los pañales y les indicaran que estaban prácticamente al otro lado del supermercado, enojados pasaban nuevamente recorriendo una buena cantidad de estanterías del supermercado, recogiendo de camino varias cosas más. Llegaban a los pañales y se encontraban con el carro lleno de cosas: desde productos para el cuidado personal hasta víveres.

Esta “idea” de usar la ubicación de las cosas en base a la información de las ventas supuso para aquel supermercado más que cuadruplicar las ganancias. Una simple compra de cerveza y pañales terminaba en la compra del mes. Peor aún cuando veían los típicos Packs de 3×2. Imagine, querido lector, si compra 3 salsas de tomates por el valor de 2, ¿no necesitará comprar también más fideos para acompañar la salsa extra que se lleva? Es la idea del negocio…

Toda esta información se obtiene de un concepto de ingeniería llamado “data mining” o minería de datos. Un gran volumen de datos se mueve en las empresas y, mientras más haya, mejor aún. Registrar todas las cosas que estás comprando en tu boleta y, por supuesto, ni tontos ni perezosos, enviando una copia al centro de datos del supermercado supone “conocer” por parte del supermercado las tendencias de compra y saber qué la gente quiere y saber dónde ubicarla, así estás forzado a recorrer todo el supermercado en busca de lo que quieres. Y no sólo en supermercados, sino también en tiendas de ropa, etcétera.

Una historia un tanto más diferente que pudo haber pasado en Chile resultó que cierto día una nieta de 17 años muy proactiva, notó que su abuelita necesitó, en su momento, unas pastillas para la depresión, cuadro clínico que se generaliza cuando eres viejo y además estás solo. Como la nieta quería a su abuela, salió corriendo a comprar a la farmacia (ponga el nombre aquí de una farmacia conocida) más cercana unas pastillas antidepresivas para la abuelita. El dependiente le vendió el producto y le consultó el RUT para “acumular puntos”. La niña, sin problemas porque estaba hablando con una empresa seria, entregó su RUT, pagó el precio de las pastillas antidepresivas, y se fue a casa a entregar el medicamento.

Todo bien hasta que pasó el tiempo, la nieta llegó a los 18 y se puso a trabajar con contrato. Cuando fue a la ISAPRE o a FONASA como parte de su contrato que lo requería, le pidieron que, en una planilla, llenara todas las enfermedades de las que padecía. Ella, como era muy sana, no marcó ninguna, ni siquiera el apartado de fumar y/o beber. Pasó nuevamente el tiempo, y mientras trabajaba cayó en un cuadro de stress. Fue a su ISAPRE para obtener su beneficio legal para visitar al médico y éste fue rechazado. ¿El porqué? La ISAPRE le habría indicado que padecía de una “enfermedad no declarada”. Que habían registros de que ella consumía antidepresivos desde antes de los 18.

¿Cómo mier… la ISAPRE supo esto? Una sóla respuesta, y así como una empresa hace minería de datos con sus propios datos, estos mismos tienen valor para otras empresas: farmacias con ISAPRES, por ejemplo. Es así como también por debajo se “venden” los datos que se obtienen de los clientes entre empresas a valores muy altos, incluso a veces bordeando los millones de dólares para un volumen de datos de más de 1 millón de personas o un mes de movimientos.

En conclusión: aunque no estoy fomentando a no entregar el RUT y, si lo hace, haga uso de sus beneficios, que una “rebaja” del precio del producto no significa que la farmacia o supermercado le hayan descontado por buena onda, sino porque necesitan espacio en sus estantes para nueva mercadería o nuevos fármacos, recomiendo encarecidamente evitar la práctica cuando el producto que haya comprado se trate de su intimidad. Si padece de hemorroides, por ejemplo, al menos evitando entregar el RUT la compra quedará entre usted y el cajero o cajera y no entre usted, el cajero, la empresa, el informático de la empresa, el contador, el analista, la empresa que los compra bajo la mesa, el informático de la empresa que lo compra, el contador de esa empresa, su analista, el perro y el gato y la gente del Aseo que después le gastarán una buena broma.

Nota al Pie: Si quiere saber más del asunto, Munir tiene una excelente nota que habla del Club de Puntos Néctar, del uso de la información que el cliente entrega y a dónde va a parar.

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Hola mundo, nuevamente, a mi Blog Personal http://www.dappollonio.us/hola-mundo.html http://www.dappollonio.us/hola-mundo.html#comments Sun, 21 Nov 2010 02:54:47 +0000 Patrick D'appollonio http://www.dappollonio.us/?p=1 Continue reading ]]> ¡Hola! Si estás leyendo esto significa que en algún momento estuviste suscrito a mis notas personales escritas desde este weblog, eres un amigo, o lo encontraste por Twitter o Facebook esparcidas en algún momento por mí.

Para quienes no me conocen, soy Patrick D’appollonio. Dirijo uno de los blogs más interesantes y creativos de Internet, Marlex Systems, además de cada cierto tiempo interesarme por desarrollar ideas creativas usando las tecnologías web y que me permitan aprender más aún de lo que sé acerca de este gran mundo de la informática.

Me casé hace muy poco (a la fecha redacción de esta nota llevo 9 días de casado, vean la foto de abajo) y vivo feliz y tranquilo al sur de Chile desde donde controlo todos los movimientos que necesito hacer diariamente, aunque más de alguna limitante me ha tomado el hecho de estar tan alejado de Santiago, Capital de Chile, por la centralización que sufre este país.

Yo, en mi casamiento

Los que me conocen saben que hecho de casi todo en mi vida. De hecho, he sido acólito (o monaguillo), locutor de radio, periodista (cubrí buena parte de las parlamentarias y las elecciones presidenciales para varios lugares y Marlex Systems me permite desempeñarme como tal), animador de eventos (hasta mis invitados a mi matrimonio se sorprendieron cuando, sin que nadie me lo dijera, tomé el micrófono y me puse a animar mi propio casamiento para poner “mi toque en el asunto”), blogger, contador (durante casi un año en una muy conocida empresa de venta de automóviles en Temuco, donde aprendí el poder del dinero), y un largo etcétera.

Manejo el inglés mucho mejor que la media nacional, lo que me ha permitido contactarme con el resto del mundo donde manejo acuerdos, preferentemente relacionados con Marlex Systems y otros un tanto personales. Me encanta la telefonía. En mi vida he contado con varios smartphones conforme van saliendo. El primer smartphone fue cortesía de Gabriel Montes Sandoval quien me llevó al mundo de los teléfonos ordenadores con un HTC Diamond de la taiwanesa HTC (que no existe ni por suerte en Chile), pasé por varios equipos con Windows Mobile hasta que llegué a Android de golpe con uno de los pocos vendidos Nexus One de Google. Mi esposa poseía un HTC Hero (que se lo robaron en un local comercial) y además de un iPad, por lo que conozco muy de cerca los gadgets más interesantes.

Los que me conocen también saben que a esta fecha vivo de internet. Aunque no se puede dar cifras, me quedo con una frase que dijo mi ejecutiva de cuenta del Banco Santander en Chile, cuando fui a abrir cuenta corriente: “Chis! Ganas más que gerente de banco!” en alusión a que sólo en ciertos meses he tenido muy buenos ingresos, pero en lo normal, me alcanza para cubrir mis gastos.

¡Me gusta manejar! Mi primer automóvil lo compré hace un año atrás y desde aquel día me muevo en cuatro ruedas casi a cualquier parte. Es un automóvil usado del año 2003, que cuando compré sólo había recorrido según el cuentakilómetros la friolera suma de 37 mil kilómetros ¡la nada misma! lo que terminó haciéndolo mi amigo incondicional. Manejo de lunes a viernes casi sin parar desde mi casa en Vilcún hasta Temuco, donde estudio en la Universidad Tecnológica de Chile INACAP.

Mi automóvil: SUzuki Ignis 2003

Más detalles formales de mí se encuentran en mi perfil en LinkedIn, también cuento con un perfil en Facebook que no uso demasiado, pero a cambio uso casi a tiempo completo a la red social que me gusta: Twitter. Sígueme y te sigo de vuelta y si no, avísame.

Espero actualizar este weblog de manera que el tiempo me lo permita con algunas notas personales, algunos consejos de negocios en la web y por supuesto, compartir casi todo lo que pueda acerca del mundo de los ordenadores, ¡nos leemos!

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